La silla: ¿amiga o enemiga?

Nos pasamos muchas horas sentadas, bien sea en el trabajo, durante las comidas, en las salas de espera, desplazamientos, etc.

Eso nos lleva a sufrir tensiones y dolores debido a la mala postura, el acortamiento y la debilidad muscular.

Pero podemos convertir la silla en nuestra aliada y aprovecharla para hacer ejercicio incluso estando en el trabajo. Así que 10 minutos o un cuarto de hora serán suficientes para relajarte, estirarte y empezar a fortalecer tu cuerpo.

Respira, siente el cuerpo y disfruta de cada postura.

9 sencillos ejercicios que te ayudarán a liberar la tesión.

Toma de consciencia. Hacemos unas respiraciones prestando atención a nuestra postura. Mantenemos la espalda recta, alargamos la columna y observamos donde se situan las tensiones. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Fortalecimentos de la espalda. Juntamos palmas de las manos, entrelazamos dedos pulgares y elevamos los brazos a la altura de las orejas. Piernas separadas. Mantenemos espalda recta sin redondear lumbares y hacemos flexión de tronco dirigiendo el pecho al suelo. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Fortalecimiento de espalda y piernas. Manteniendo la postura anterior despegamos los isquiones (las nalgas) de la silla, fortaleciendo al mismo tiempo espalda y piernas. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Flexibilización de columna en rotación. Pasamor una pierna por encima de la otra que se mantiene recta y rotamos el tronco en sentido contrario a la pierna que está por encima. Espalda erguida y alargamos columna. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Relajación de cadena posterior. Piernas abiertas. Flexión de tronco hacia el suelo. Brazos y cabeza relajados . Sentimos la sensación de relax y el aumento de riego sanguíneo a la cabeza. Postura que ayuda a mejorar la atención, la memoria y la concentración. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Relajación de hombros y cervicales. Mantenemos la postura anterior, entrelazamos los dedos de las manos y hacemos una extensión de brazos, llevándolos hacia atrás y hacia arriba. Relajamos la cabeza y sentimos el estiramiento en hombros y una relajación de la columna cervical. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Estiramiento de isquiotibiales. Una pierna estirada y la otra flexionada. Hacemos una flexión de tronco llevando el pecho hacia la pierna estirada y sin redondear la espalda.  Muy importante mantener recta la zona lumbar. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Flexión lateral. Flexibilización de la columna. Para evitar plegarnos hacia adelante cerrando el pecho ponemos una mano en la nuca y la otra en la pierna contraria para estabilizar. Mantenemos piernas abiertas y nos inclinamos lateralmente en sentido contrario a la mano de la nuca. Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.

Estiramiento de los flexores del antebrazo. Nalgas lo más atras posible. Piernas abiertas. Palmas de las manos hacia delante. Apoyamos dedos y palmas de la mano en la silla, sintiendo el estiramiento en la parte anterior de los antebrazos.  Mantener 30 segundos o durante 6 respiraciones lentas y profundas.